Heraldo, Pregonero y Argumento

El heraldo nos presenta la función

Heraldo.__ Buenas tardes, señoras y señores. Es mejor que estiréis vuestras piernas y os pongáis cómodos, pues va a comenzar una divertida comedia de Plauto.
Callaos, guardad silencio y prestad atención. Os ordeno que permanezcáis tranquilos en vuestros asientos, tanto los que habéis venido hambrientos como los que habéis venido hartos. Los que habéis comido habéis sido mucho más listos; los que no lo hicisteis saciaros de comedia. Realmente, cuando uno tiene en casa qué comer, es una solemne tontería que, por consideración a nosotros, venga a sentarse aquí con el estómago vacío.
Levántate, pregonero y haz callar al público. Ya hace tiempo que ardo en deseo de averiguar si sabes cumplir con tu deber. Haz trabajara tu voz con la que te ganas el pan y el sustento, pues sino gritas y te quedas callado el hambre se inflará en tu estómago.

Pregonero.__ A todos los que la presente escucharéis os hago saber que estáis obligados a cumplir mis órdenes. Que ninguna vieja ramera decrépita venga a sentarse al escenario; que el acomodador no pase por delante de los espectadores, ni conduzca a nadie a su asiento, mientras los cómicos estén en escena. Los desocupados que se han quedado en sus casas durmiendo más de la cuenta, que se resignen a permanecer de pie o duerman un poco menos. Que los esclavos no ocupen los asientos, para que tengan sitio los hombres libres o que paguen el dinero de su rescate. Las nodrizas, que cuiden a sus pequeños en casa y no los traigan al espectáculo. En general, asistid a la representación en silencio, reíd cuando haya que reír y llorad cuando haya que llorar.

...ayudado por el Argumento y el Pregonero

Heraldo.__ Y ahora es el turno del argumento.

Argumento.__ Yo soy el argumento y esta comedia se titula "Pséudolo". Supongo que ya sabrías el título, porque aparece en los carteles de la entrada. Pues ahora os doy cuenta del resto: El joven Calidoro está perdidamente enamorado de la cortesana Violeta, pero no tiene dinero para comprarla. A dicha cortesana, la compra por veinte minas un soldado, que se marcha después de haber pagado quince minas como señal. La prostituta... ejem... cortesana, vive en casa del lenón, a la espera de que llegue la persona que junto con una contraseña pagará las cinco minas restantes para su compra. Pero antes de que esto pase Pséudolo, el criado del joven Calidoro sale al encuentro de...

Pregonero.__ Oye, ¿pero es que vas a contar toda la historia?

Argumento.__ Esa es mi función

Pregonero.__ Pero hombre, si haces eso vas a desvelar el final

Argumento.__ ¿y eso es malo?

Pregonero.__ Tú sabrás, que te dedicas a esto, pero yo creo no es muy inteligente.

Argumento.__ Pues en todas las comedias de Plauto se cuenta el argumento al principio

Pregonero.__ Mira, hemos trabajado mucho para estrenar esta obra. Nos merecemos tener público hasta el final. Además, la gente preferirá mantener la intriga.

Argumento.__ Me has convencido

Heraldo.__ ¿Habéis acabado con vuestras discusiones? Pues vamos, tenemos que transformarnos en otros personajes, lo que falta, no faltarán actores para explicárnoslo.

Todos.__ Seguid bien y colaborad con nosotros. Para que la salud os sea propicia.

(Se van de escena)

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