Factor Humano: Valentía y Esfuerzo frente a Éxito Fácil

José Ángel Alegre

Nosotros, las personas que constituimos el IES Pedro de Luna, hemos hecho una apuesta firme y decidida por la valentía, el coraje y el ánimo, por lo valioso y difícil, por la generosidad.

No nos guía la búsqueda del éxito fácil y rápido, que nos presentan la publicidad, algunas películas de moda, y determinados programas de televisión. Los modelos de cartón piedra que nos ofrecen y la fama pasajera que nos brindan, no son nuestra referencia.

Queremos ser como el mítico Ulises y seguir nuestro viaje por el mar mediterráneo, en una nave bien construida que visite y se detenga en los muchos puertos y lugares interesantes que la vida nos presenta.

Hemos decidido cerrar los oídos al canto de las sirenas, que, con los colores llamativos de sus sonidos y su belleza fugaz, nos intentan seducir y apartar de nuestro camino y de nuestros compañeros de viaje. Preferimos seguir viviendo las luces y sombras, del día a día, con las personas con las que construimos nuestro ruta, antes que abandonar nuestro rumbo, y a nosotros mismos, en pos de ellas, y acabar en la muerte de la dejadez y el desánimo que acompañan a la superficialidad y la pérdida de las relaciones humanas. 

Frente a las sirenas preferimos a nuestros alumnos, a nuestros profesores, a las personas que trabajan en nuestro centro en actividades no docentes, a nuestros padres, a los exalumnos antiguos y recientes, y a aquellas personas que desde todo tipo de instituciones contribuyen al mejor funcionamiento de nuestro centro y de la actividad educativa.

Por eso apostamos con firmeza por los intercambios escolares y los proyectos que lo apoyan, como el Comenius que ha permitido a nuestros alumnos de ESO viajar a Suecia; por el proyecto PIEE con todas las actividades que despliega a lo largo de cada curso; por las enseñanzas bilingües, con uno o dos idiomas extranjeros; por el trabajo de los Departamentos Didácticos con su actividad educativa en el aula y fuera de ella; por la revista escolar Anaquel que llega, en este curso escolar, con energía y generosidad a su 20 cumpleaños; por las salidas y excursiones de todo tipo; por el típico y tópico viaje de estudios a Italia; por la implantación y desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación a través del proyecto "Ramón y Cajal"; por los programas de educación para la salud; por la actividad deportiva y la dinámica que generan los campeonatos internos y externos; por los conciertos musicales realizados con otros centros escolares; por los proyectos educativos "Clásicos Luna" Y "Patrimonio vivo" que difunden la cultura y el teatro Grecolatino; por las "Exposiciones anuales" que recorren la temática cultural de nuestra vida; por la ciencia viva en el aula y en la actividad extraescolar; por el trabajo con el lenguaje, los diversos lenguajes, instrumento principal en todo tipo de educación; por la participación en concursos educativos; por las numerosas actividades extraescolares de honda raigambre entre los alumnos.

En estos momentos en que el papel de las instituciones educativas se hace cada vez más complejo y difícil, es necesario reflexionar permanentemente sobre los cambios sociales, la influencia de los medios de comunicación en adolescentes, jóvenes y adultos; sobre las nuevas estructuras de trabajo y consumo que afectan de manera directa a la institución familiar y su influencia en la socialización de los hijos; y sobre la función que la sociedad atribuye de forma velada o abierta a la institución escolar. Es necesario reflexionar para encontrar nuevos caminos que hagan viables los procesos de enseñanza y aprendizaje, llenos de dificultades y problemas. 

Es necesario abrir nuevos caminos a la institución educativa. Las leyes establecen y establecerán el marco general, las ideas sugerirán posibilidades, sin embargo solo la acción abrirá nuevos caminos y mantendrá los valiosos del pasado. Esta actividad, inteligentemente planteada, requiere medios y recursos técnicos y económicos, pero la acción solo puede ser y es obra de los hombres y mujeres implicados en los procesos educativos: el factor humano es determinante.

Por eso, a pesar de las dificultades, nosotros como Ulises no queremos abandonarnos, ni desfondarnos, en los cantos de sirena que nos invitan a la desesperanza, la dejadez, el miedo, la pereza, el desaliento o el desánimo.

Optamos por la acción y el esfuerzo que hacen reales las ideas, apostamos por la energía y la generosidad para emprender proyectos y mantenerlos. Difícil es nuestra tarea. Pero no nos gusta el territorio de la desesperanza. No queremos ser pusilánimes.

El viaje a Ítaca es largo. Las sirenas quieren detener el tiempo, pero la vida y la educación son duración y paciencia inteligente, que capta el ritmo de las personas y acontecimientos. El éxito inmediato no es el objetivo. 

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